Vamos rompiendo barreras y estereotipos

Publicado en por MiRy Le PeTit

Aqui les dejo esto que he encontrado, me parecio interesante... 

informacion encontrada en: www.elmundo.es






Actriz porno en silla de ruedas

La presidenta de una federación de discapacitados protagoniza una película X reivindicativa / Ella misma padece ataxia
QUICO ALSEDO

MADRID.- Por una vez, en lo más interesante de una peli porno, los actores salen vestidos. Qué rayos: es que ni se tocan.

Entre ellos dos, hombre y mujer, sólo un flujo: la conversación. Y no están hablando de «problemas de cañerías», no se están invitando a esa clásica ducha fuera de hora, típicos preludios de la consabida (y esperada) embestida.

Eso fue antes. En Rompiendo barreras, las embestidas -que las ha habido, y bien carnosas- ya se han acabado cuando sale Encarna Conde, vestida, y dice: «No es grave hacer tu voluntad».

Encarna está sentada en su silla de ruedas mientras habla con el productor del filme, Antonio Marcos. Encarna padece ataxia, una enfermedad nerviosa, pero eso no le ha impedido convertirse por unas horas en actriz porno y dar rienda suelta a sus carnalidades. A estas alturas, complejos, pocos.

Así pues, el rodaje ha finalizado cuando Encarna le dice a Marcos, que la entrevista al terminar: «El sexo debe ser igual para todos, porque todas las personas tenemos sexo». También los discapacitados.

Pero esta historia comienza unos meses antes. El productor Antonio Marcos, uno de los pioneros del porno patrio -y responsable por ejemplo del paso por el género del potro de Vallecas, Poli Díaz-, recibe una llamada hacia enero.

Es Conde, que preside desde ese mismo año la Federación Andaluza de Asociaciones de Ataxia. Marcos está acostumbrado a que le entre gente de lo más variopinta, pero esta llamada probablemente supera a otras. «¿Por qué no hay discapacitados en sus películas?», le lanza ella. El se encoge de hombros. Acuerdan hacer casting en sus respectivos círculos de amigos y conocidos. Pasan las semanas, pero agua.

Encarna se impacienta, y no le gusta impacientarse. Qué demonios. Se hace el casting a sí misma, y se elige. «Antonio, que lo hago yo», le cuenta al productor por teléfono. «¿Seguro?», repone él. «Que sí, que lo hago yo», despeja Encarna toda duda.

Intermedio. La palabra ataxia significa en griego «sin orden», y en los manuales de medicina la enfermedad figura como «coordinación de movimientos descoordinada». Lo que se traduce en que los afectados pierden con frecuencia el control de sus miembros, y su habla se hace lenta, como pastosa.

Permitirá el lector que corramos aquí un púdico velo y dejemos a Encarna metida en harina, tocando y dejándose tocar, haciendo y dejándose hacer, desnuda en manos de seis fornidos muchachos (¡seis!), para recogerla tras una experiencia de dos sesiones.

«Ha sido agradable, aunque he estado algo cobarde», le dice Encarna a Marcos. Y, como una premonición, asegura: «El proyecto incluye que alguien esté en contra, pero a lo hecho, pecho». Acierta: el «proyecto» cae lo suficientemente mal en su asociación como para que no se la pueda entrevistar para redactar este texto. Todas sus declaraciones proceden de la película.

Con desencuentros o sin ellos, con desconfianzas o sin ellas, la nobleza de los motivos de Conde queda patente en la entrevista que cierra Rompiendo barreras: «Las mujeres con discapacidad tenemos que dar un paso adelante, siempre hay que estar contentos de romper barreras», explica hablando lentamente, pero mirando bien directo a la cámara.

La cosa no va, pues, de orificios, sino de dignidad. «La persona, discapacitada o no, tiene derecho a tomar opciones en su vida sexual», repite Encarna como una letanía. Marcos subraya a su lado, dirigiéndose a ella, «lo machacona que has sido hasta que te has salido con la tuya».

Y parece dura la tía, pero se le reblandece un poco la fibra a Encarna cuando recuerda el día en que se plantó en el plató porno: «Yo venía con miedo, pensando que eso de rodar una película porno a lo mejor iba a ser una bacanal, pero me he encontrado gente encantadora... ¡Tanto, que me he quedao un poco cortaílla!».

 


LO DICHO Y HECHO

«Cualquier persona, discapacitada o no, tiene derecho a tomar opciones en su vida sexual»

1960: Nace en El Puerto de Santa María (Cádiz). 1965: Se le diagnostica ataxia, una enfermedad nerviosa que le hace perder el control de sus miembros. 2005: Tras años dedicados a defender los derechos de los discapacitados, es elegida para presidir la Federación Andaluza de Asociaciones de Afectados de Ataxia. 2006: Se pone en contacto con un productor porno y protagoniza, en cuerpo y alma, el filme reivindicativo Rompiendo barreras.

 


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